Crisalia Ediciones à» 22 de octubre de 2025
Iluminada đ€

El mundo se habĂa parado o, al menos, eso parecĂa.
Lo habĂamos conseguido. De alguna manera pudimos superar el tiempo, atravesarlo y posicionarnos frente a el.
Vivir una pandemia en la ânueva eraâ es todo un paraĂso para los mortĂferos que permanecen durmiendo en las nubes de tu ciudad, aĂșn cansados de tanto dolor generado en vida por las pestes negras y no tan negras, que arrancaron con sufrimiento el mismo sufrimiento de tan solo vivir en esas Ă©pocas. Era gracioso escuchar como desde el limbo nos gritaban:
ÂĄSois muy afortunados!
Pero llorar las muertes, es un habito colectivo, por lo que después de aquellos susurros, se largaba a llover.
En el 2020 me fui a vivir a una nube. El tercer piso del piso mĂĄs alto fue mi hogar.
No habĂan ventanas hacia el norte y tampoco las habĂa hacia el sur. Las del este se conformaban con estar en el primer y segundo piso , mientras las que miraban el oeste se escondĂan en una sola habitaciĂłn.
Las de mi pieza, observaban el cielo. SĂ, era mi nube.
Desperté, vi cómo entraba el sol y comencé a escribir:
â Iluminada y caminante comienzo el andar de este dĂa.
Siento la energĂa del alba y el nuevo sol acariciando mis virtudes.
RecibĂ el baño de la luna y las estrellas mientras las montañas dormĂan,
y hoy, mis deseos se componen de paz y armonĂa.
Me mueve la luz y el amor de cada lugar que habito.
Me compadece la hermosura de esta tierra. Y vivo para compartir la majestuosidad que logran percibir mis sentidosâŠcon cada ser que visita mi existencia.
Expectante y agradecida, decreto para mĂ y el creciente palpitar de mi esencia: paz soyâ
y no lo olvidaré.
Atravesar el tiempo es convertirse en canal. Nunca supe de dónde vino lo que vino, pero siempre agradeceré a ese sol.
đ€đ€đ€đ€
Azul.